Por Fernando Omar Morales Murrieta ·
Menos solemnidad, más humanidad: por qué quise construir una forma distinta de ejercer la abogacía.
Durante muchos años, la imagen del abogado ha estado rodeada de ciertos símbolos. El traje. La oficina solemne. El lenguaje complicado. Los escritorios grandes. Los escritos llenos de palabras que muchas veces solo entendemos quienes estudiamos Derecho. Nada de eso es necesariamente malo. Yo también entiendo la importancia de la preparación, la técnica, la formalidad…